El secreto de la eterna juventud

Durante generaciones nuestros antepasados han soñado con manantiales mágicos que devolvían la juventud. Es ahora cuando la búsqueda incansable de la “vida eterna” obtiene sus primeros frutos de la mano de la ciencia y de nuevos descubrimientos sobre la telomerasa y el alargamiento de los telómeros.

Se ha postulado que existe una relación inversa entre la represión del tumor canceroso y la capacidad de reparación de tejidos, alargar los telómeros podría ralentizar el envejecimiento y en cambio aumentan la vulnerabilidad al cáncer (Weinstein y Ciszek, 2002).

Un estudio realizado con la especie de gusano nemátodo ”Caenorhabditis elegans” indica que existe una correlación entre la extensión telómeros y mayor durabilidad. Se estudiaron dos grupos de gusanos que diferían en las proteínas HRP-1 que producen sus células, resultando en telómero alargado en los gusanos mutantes. Los gusanos con los telómeros más largos vivieron 24 días en promedio, alrededor del 20 por ciento más de los gusanos normales.

Aubrey de Grey es un gerontólogo biomédico inglés educado en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido. De Grey es autor de la obra The Mitochondrial Free Radical Theory of Aging y a él dedico este artículo.

Aubrey De Grey

El secreto de la eterna juventud

De Grey lanza un mensaje a modo de “profeta de la inmortalidad” a la población del siglo XXI, afirma que envejecer no es una consecuencia inevitable de la condición humana. Desafía las leyes de la vida ofreciendo longevidad al alcance de la mano, confundiéndose con un intento de alcanzar la inmortalidad.

Defiende una inversión de millones de dólares en tecnología e investigación genética para gozar de una salud de hierro, física y mental, durante 500 años.

Telomero

El secreto de la eterna juventud

De todos los problemas, el más complicado de resolver atañe a las mutaciones en los cromosomas, las estructuras con forma de lazo en que se organiza el ADN. Dicho de otro modo, la curación del cáncer.

La evolución ha tenido un problema con el mantenimiento del ADN especialmente difícil de atajar. Me refiero a que los organismos mueran debido a procesos tumorales. El cáncer puede matarnos si una célula sufre las mutaciones equivocadas. La técnica que estamos desarrollando en SENS para combatirlo se llama Whole-body Interdiction of Lengthening of Telomeres (WILT) -impedir el alargamiento de los telómeros-. La idea central de nuestra estrategia parte de que las células cancerosas poseen el don de la inmortalidad. Si pudiéramos arrebatárselo, sin importarnos las mutaciones que les confiere tal virtud, no moriríamos de cáncer. Y la forma de lograrlo es evitar que amplíen los telómeros.

El problema de estos guardianes cromosómicos es que en cada división celular sufren un desgaste que se traduce en un ligero acortamiento. Y con el paso del tiempo, el recorte telomérico puede comprometer el funcionamiento de los genes. Cuando alcanza un recorte crítico, la célula entra en un proceso de senescencia que acaba con su muerte. Por ejemplo, los telómeros de las células sanguíneas de un recién nacido miden 8.000 pares de letras genéticas y se reducen a 1.500 pares en un anciano. Cada vez que una de estas células se divide, sus telómeros pierden de 30 a 200 letras, un peaje que a la larga se paga con la vida.

P201109021616407422327959

Gracias a innumerables entrevistas que se le han realizado a nuestro “inmortalista” , Aubrey de Grey, podemos conocerle mejor y darnos cuenta realmente de cuáles son sus aspiraciones como científico. Defiende que las enfermedades propias de la edad avanzada no son realmente enfermedades sino aspectos del envejecimiento, los denomina “efectos secundarios del hecho de estar vivos”. Juega con las palabras y desafía a las leyes de la vida que se han mantenido desde nuestros primeros antepasados. Fundamenta su trabajo en la búsqueda de los daños moleculares y celulares que el cuerpo se causa a sí mismo como resultado de el simple hecho de vivir y desgastarse; una vez identificados, hay que encontrar un modo de repararlos y evitar que se sigan produciendo hasta derivar en una patología desarrollada con los años.

¿Qué está tratando de lograr, realmente? ¿La longevidad o la inmortalidad?

Ante esta pregunta De Grey no duda en responder, claro y conciso:

Bueno, en primer lugar, cualquier beneficio que pudiera conseguir en cuanto a longevidad sería un efecto secundario. Mi objetivo no es la longevidad, sino la salud. A lo largo de la historia, lo que ha matado a la gente ha sido… que no estuvieran sanos. Por tanto, la gente sana vivirá más.

Compara el cuerpo humano con una máquina, concretamente con un coche, emplea una metáfora bastante acertada, pues identifica su trabajo como el de un simple mecánico que realiza una revisión a un coche, intentando adelantarse a los posibles fallos del vehículo antes de que se produzcan.

Mi idea es tratar al organismo como un coche antiguo, pero con una maquinaria más compleja. Algunos están tan bien mantenidos que han llegado a durar cien años. El único problema es que nosotros no fuimos los diseñadores del cuerpo humano, y tenemos que descubrir cómo funciona para hacerlo trabajar mejor y por más tiempo.

Para ello se basa en terapias para el control del envejecimiento como pueden ser el uso de células madre, destinadas a sustituir células muertas y que no son reemplazadas inmediatamente por la división celular.

Es muy optimista con los frutos de su investigación a pesar de las innumerables críticas que recibe de algunos de sus colegas de la comunidad científica. Cree que ahora mismo tenemos a nuestro alcance al menos un 50% de posibilidades de llegar a desarrollar, en los próximos 25 años, una medicina de rejuvenecimiento integral eficiente. Siempre y cuando se cuente con un colchón financiero para sufragar los gastos que ello conlleva.
Resume su experiencia en lo que denomina la “senescencia negligible ingenierizada o SENS” que fundamenta un plan de 7 pasos a cumplir para vencer al envejecimiento. Clasifica en 7 categorías los distintos males que acechan al ser humano con el paso de los años, cada uno de ellos con un método meticuloso para hacerle frente, capaz no solo de frenar cada deterioro sino también de eliminar el daño ya acumulado.

Esta teoría SENS parece disparatada en un principio, muchos otros eruditos de la genética no entendieron en un principio el verdadero propósito del británico. De Grey comenta lo siguiente:

En un principio, algunos expertos entendieron y apreciaron mis propuestas, mientras otros se mantuvieron extremadamente escépticos. Pero solo ha costado unos años que la mayoría de los escépticos comprendan lo que planteo y, aunque no concuerden con ello sin reservas, al menos reconozcan ya que el plan SENS es una alternativa razonable a otros métodos destinados a combatir la mala salud vinculada al envejecimiento.

A pesar de su carácter decidido y resuelto ante la mayoría de las preguntas que se le realizan en las entrevistas, cuándo se le pregunta por las posibles repercusiones que tendría el alargamiento de la vida en la sociedad actual no se muestra tan conciso en sus respuestas. No da una visión clara de lo que para él significaría una sociedad longeva en cuanto a recursos naturales y economía se refiere. Se excusa en que nadie es consciente de lo que nos depara el futuro, solo nos adelanta algo obvio tras indagar en sus investigaciones, la gente vivirá más y mejor.

Es completamente imposible predecir cuánto tiempo vivirá la gente en un mundo post-envejecimiento, porque todo dependerá de los cambios en el riesgo de mortalidad por causas ajenas al envejecimiento en sí, y yo no trabajo en este aspecto. Todo lo que podemos afirmar es que la gente, probablemente, vivirá mucho más de lo que vive ahora.

Como conclusión a la que llegamos tras analizar el trabajo de Aubrey De Grey podríamos decir que lo más deseable sería que nuestras células contaran con telómeros kilométricos, que nos alargarían la vida y alejarían el fantasma de los achaques seniles, incluyendo los problemas cardiovasculares. Con esto quedaría resuelta una parte de la ecuación. Pero queda la otra: acortar los telómeros de las células cancerosas para que mueran antes de que constituyan un tumor. En el centro de este laberinto está la telomerasa, la enzima responsable de añadir letras a los telómeros erosionados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s